Medicina Ambiental

La Medicina Ambiental trata las enfermedades relacionadas con la exposición a tóxicos ambientales
Se ha producido un aumento progresivo de enfermedades ambientales en las últimas décadas
Enfermedades ambientales
Sensibilidad química múltiple
Síndrome de fatiga crónica
Fibromialgia
Electrohipersensibilidad
Disbiosis intestinal
Enfermedad de Lyme
Otras enfermedades relacionadas con la exposición a tóxicos ambientales
Alteraciones endocrinas
Enfermedades autoinmunes
Enfermedades neurodegenerativas
Enfermedades inflamatorias
Patologías respiratorias
Problemas cardiovasculares
Afecciones dermatológicas
Trastornos del sueño
Enfermedades oncológicas
Trastornos del espectro autista
El origen de los contaminantes ambientales es:
Contaminación por tráfico y calefacciones.
Sustancias químicas utilizadas en numerosas industrias.
Humedades en paredes donde crecen hongos que producen micotoxinas.
Antenas y aparatos eléctricos que generan ondas electromagnéticas.
Los tóxicos ambientales pueden entrar en nuestro organismo por varias vías:
Los tóxicos pueden afectar a todos los órganos del cuerpo
La Medicina Ambiental estudia los mecanismos por los que aparecen los desequilibrios del organismo para tratar la causa subyacente que origina la sintomatología.
Estamos expuestos diariamente a numerosas sustancias exógenas que el organismo no puede utilizar para su anabolismo, muchas clasificadas como carcinogénicas, teratogénicas o mutagénicas según criterios toxicológicos en función del tiempo de exposición y de la dosis.
Aunque las dosis sean bajas, varias sustancias tóxicas pueden interaccionar dentro del organismo produciéndose lo que se denomina efecto cocktail, es decir, sumando la toxicidades.
Algunos tóxicos ambientales tienen la capacidad de actuar como disruptores endocrinos, esto significa que son capaces de imitar la acción de nuestras hormonas o bloquear los receptores hormonales de las células, impidiendo la acción normal de las hormonas. Como consecuencia se producen alteraciones hormonales y asociarse, entre otras patologías, a determinados tipos de cáncer, infertilidad, obesidad y diabetes. Hay más de mil sustancias identificadas con esta capacidad disruptora.
Listado de sustancias identificadas como disruptores endocrinos.

La Medicina Ambiental aborda el cuidado de la salud de una forma integral analizando el desequilibrio de todos los sistemas corporales
Preguntas frecuentes
La Medicina Ambiental es una disciplina transversal reconocida por el Consejo de Europa desde 2009 que diagnostica y trata las enfermedades relacionadas con la exposición a tóxicos ambientales que contaminan agua, aire, alimentos y que se encuentran en numerosos productos industriales.
• Son muchos compuestos que contaminan aire, agua, alimentos y que se utilizan en numerosos productos como disolventes, conservantes, colorantes, aromatizantes, retardadores de llama, biocidas, fijadores de olor, plásticos, etc, que son nocivos para la salud.
• También son tóxicos ambientales los metales pesados, las micotoxinas producidas por mohos en humedades de viviendas y oficinas, o las ondas electromagnéticas generadas por aparatos electrónicos, dispositivos móviles, wifi, antenas de repetición, etc...
• Muchos actúan como disruptores endocrinos generando alteraciones hormonales (bisfenoles, parabenos, ftalatos, organoclorados, organofosforados, carbamatos, piretrinas, polibromados, perfluorados).
• Se ha demostrado que numerosos productos químicos habituales en nuestro entorno desencadenan o agravan patologías de tipo endocrino, reproductivo, respiratorio, neurológico, etc.
Es una sustancia química capaz de imitar la acción de las hormonas o bloquear los receptores hormonales de las células, impidiendo la acción normal de las hormonas y por tanto, como consecuencia, produciendo alteraciones hormonales. Pueden entrar en el organismo a través del contacto directo con la piel, de los alimentos o del aire, y a dosis bajas pueden interferir en el funcionamiento del sistema endocrino.
Hay más de mil sustancias identificadas con esta capacidad disruptora.
• La exposición a tóxicos ambientales está asociada con un grupo de enfermedades denominadas de sensibilización central como la Sensibilidad química múltiple, la Fibromialgia, el Síndrome de Fatiga Crónica o la Electrohipersensibilidad.
• La exposición a tóxicos también se relaciona con muchas otras enfermedades: alteraciones endocrinas, enfermedades neurodegenerativas, patologías respiratorias, problemas cardiovasculares, enfermedades autoinmunes, enfermedades inflamatorias, enfermedades oncológicas, afecciones dermatológicas, trastornos del sueño, trastornos del espectro autista.
En realidad todas las personas, independientemente de su estado de salud o enfermedad se benefician de la Medicina Ambiental:
• Personas con enfermedades de sensibilización central: Sensibilidad Química Múltiple, Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica, Electrohipersensibilidad.
• Personas con otras enfermedades que tienen relación con los contaminantes ambientales: Disbiosis intestinal, la Enfermedad de Lyme, Alteraciones endocrinas, Enfermedades neurodegenerativas, Patologías respiratorias, Problemas cardiovasculares, Enfermedades autoinmunes, Enfermedades inflamatorias, Enfermedades oncológicas, Afecciones dermatológicas, Trastornos del sueño, Trastornos del espectro autista.
• Personas que quieren prevenir estas enfermedades y optimizar su estado de salud. La Medicina Ambiental contribuye a reducir el riesgo de desarrollar otras muchas enfermedades que también están relacionadas con la exposición a tóxicos ambientales o que estos son uno de los factores asociados.
• Personas que quieren mejorar su rendimiento físico y mental.
• Engloba un conjunto de síntomas y signos de etiología de origen multifactorial asociados a la exposición a sustancias que se encuentran en el medio ambiente.
• Es una patología multisistémica, de curso crónico, de base inflamatoria y degenerativa.
• Los signos y síntomas más característicos son gastrointestinales, intolerancias alimentarias, dermatológicos, reumatológicos, endocrinológicos, cardiovasculares y neurológicos.
• La SQM suele aparecer junto a una serie de comorbilidades como Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica, Electrohipersensibilidad, que empeoran el grado de funcionalidad y el pronóstico de la enfermedad.
• Los pacientes presentan una hiperosmia (aumento la sensibilidad a los olores) con reacciones que pueden ser desde leves a muy severas.
• Muchos enfermos están incapacitados para llevar una vida normal y experimentan una considerable mejoría al evitar o reducir su exposición a agentes nocivos de su entorno y con el tratamiento adecuado.
La sintomatología se caracteriza por una amplia heterogeneidad en su gravedad y curso evolutivo. Los síntomas que suelen aparecer son:
• Fatiga que puede llegar a ser extrema.
• Dolor, especialmente de cabeza, muscular y articular.
• Problemas gastrointestinales.
• Confusión, mareos, dificultad de concentración, vértigos.
• Alteración del sueño, problemas cognitivos.
• Síntomas de tipo asmático, rinitis.
• Ansiedad y depresión.
• Ha habido un incremento exponencial en el número de casos debido al incremento en la exposición a tóxicos desde hace varias décadas debido al uso de numerosos químicos industriales en agricultura, alimentación, construcción, limpieza, higiene y cosmética, al uso masivo de plásticos y otros derivados del petróleo, y a la telefonía móvil.
• La estimación de la prevalencia de Sensibilidad Química Múltiple en España según el documento de consenso del Ministerio de Sanidad de 2015 y pendiente de actualización es del 0,04% en la población general.
• Hay estudios realizados en otros países que datos de prevalencia mayores: 3,6% de la población (Suecia), 6,5% (Australia), 6,6% (UK), 12,8% (USA) (Estudios realizados por Steinemann).
• La Fundación Alborada y CONFESQ han solicitado que la Sensibilidad Química Múltiple sea incluida en la CIE-11 de la OMS con un código propio con el fin de facilitar su reconocimiento, y en consecuencia, su diagnóstico.
El diagnóstico clínico se basa en:
• La presencia de síntomas y signos, a través de la elaboración de una historia clínica que incluye el estudio de la exposición ambiental en la vivienda, el ámbito laboral, lugares vacacionales y de ocio, etc.
• Una de las herramientas para realizar el diagnóstico es el cuestionario QEESI, avalado por el Ministerio de Sanidad.
• También puede ser necesaria la realización de pruebas analíticas para detectar niveles de contaminantes en el organismo, valorar el estado del aparato digestivo y del sistema inmune, la presencia de determinadas coinfecciones, etc.




